El descanso del fin de semana tiene que haber servido para desterrar varios temas difíciles de digerir en Atlético. Por esa razón el plantel está obligado a hacer el borrón y cuenta nueva y concentrarse en lo que viene. En Chacarita, un posible rival directo por el descenso la temporada que viene. También deberá hacer lo propio y dejar de lado las diferencias, si es que todavía las hay. Es necesario tensar la cuerda y tirar para el mismo lado.
La promesa está hecha, sólo resta cumplirla en la cancha, donde se empezará a pensar en un mini torneo de nueve puntos. Pero, para ser feliz, no hay que perder el próximo sábado, a las 14, contra el "funebrero", en casa de Tristán Suárez. De lo contrario, se hará cuesta arriba encarar el último tramo de la competencia. Además, otra derrota complicará al cuerpo técnico conducido por Juan Manuel Llop. Si el "decano" no suma, "Chocho" comenzará a quedarse sin oxígeno, según reconoció el propio entrenador. La directiva espera la reacción del equipo. Si eso no sucede contra Chacarita, el plan B entrará a jugar su partido en 25 de Mayo y Chile.
Si bien está todo diagramado con la pluma de Llop para el futuro, llámese pretemporada y carpeta de posibles refuerzos, todo cambiará de no haber sonrisas en Buenos Aires. Y si se preguntan sobre quién o cuál tomará la posta en lado B del asunto, la respuesta es nadie. Todavía no hay nadie apuntado, más allá de los deseos personales de uno u otro directivo. Lo cierto es que Llop está al mando y rezan para que todo siga así. Y para que ello funcione, el técnico seguirá confiando en un equipo parecido al que cayó 3-1 con Patronato, salvo pequeños detalles. Esteban Dei Rossi irá al arco; Carlos Fondacaro volverá al lateral derecho; Líder Mármol y Deivis Barone serán los zagueros, y Edgardo Galíndez ocupará su posición de lateral izquierdo; César Montiglio ocupará el carril derecho; Silvio Iuvalé y Diego Barrado serán los volantes centrales y Sebastián Longo irá por izquierda. Arriba, Cristian Palacios y Daniel Salvatierra están obligados a hacer goles, para que el barco no se hunda.